Tremendos

Vivo en un edificio tremendo. Todos los días me cruzo con Rodrigo y Mario, los inseparables vecinos del primero, alegres, siempre con una sonrisa. En la puerta, los espera Marius, un tipo grande. Noble. A Roberto, incombustible, me lo encuentro normalmente en el portal, junto con el nuevo inquilino del ático C, un tal Fernando, un tipo escurridizo, aunque de fiar.…