relatos

Rozaduras

El dedo uno, que era gordo, miró al dedo dos, más pequeño. Habían trabajado durante años juntos sin llegar a tocarse. Dedo dos tuvo siempre respeto por el tamaño de su compañero. Dedo uno, por contra, deseaba arrimarse de verdad. Aquella tarde, por fin, se vieron envueltos en una zapatilla nueva. Tuvieron que trabajar de manera incansable. Sudaron, enrojecieron y,…

Tremendos

Vivo en un edificio tremendo. Todos los días me cruzo con Rodrigo y Mario, los inseparables vecinos del primero, alegres, siempre con una sonrisa. En la puerta, los espera Marius, un tipo grande. Noble. A Roberto, incombustible, me lo encuentro normalmente en el portal, junto con el nuevo inquilino del ático C, un tal Fernando, un tipo escurridizo, aunque de fiar.…