España, el cumplimiento del déficit y la Teoría de Juegos

Estamos asistiendo a un tremendo pulso donde, más que de economía, se habla de soberanía. De momento ya sabemos cuáles son las intenciones de unos y de otros. De un lado, la Unión Europea (UE) mantiene su exigencia en el 4.4% de déficit sobre PIB para España este ejercicio económico y, de  otro, el Ejecutivo español se atrinchera en el 5.8% como objetivo razonable. Las estrategias de los jugadores ya están, por tanto, establecidas así que ¿por qué no usar la Teoría de Juegos en su modo más sencillo para intentar establecer en qué quedará esta pugna finalmente?

Definamos, primeramente, la matriz de pagos en función de las estrategias de unos y de otros:

  1. La UE exige el cumplimiento del objetivo del 4.4%:
    1. España acata ese objetivo: El ajuste será durísimo y provocará una recesión aún mayor (caída profunda del PIB y ascenso vertiginoso del desempleo). Finalmente, el déficit será mayor y la situación económica y financiera configurarán un escenario económico “de rescate“. Esto provocará tensiones en el resto de economías periféricas de la zona euro donde tanto UE como España salen perdiendo. Asignamos, por tanto, un resultado de (UE, España) = (-1,-1).
    2. España no acata la orden de la UE y realiza un ajuste suave: El PIB caerá pero lo previsto así como el empleo. Existirán dos efectos para España. De un lado, uno positivo ya que el avance suave hacia la consolidación fiscal dejará algo de oxígeno a la economía española y, de otro, uno negativo ya que tendrá lugar un deterioro de la credibilidad tanto de España como de la UE al ser incapaz de mantener a uno de sus socios bajo su disciplina. Asignamos, por tanto, un resultado de (UE, España) = (-1,0) [negativo para UE, neutro para España]
  2. La UE relaja el cumplimiento del déficit y da por buena la cifra española del 5.8%:
    1. España cumple finalmente con el 5.8%: Es el escenario ideal. El ajuste suave deja algo de margen a la economía española y la credibilidad se sostiene al cumplir con el voto de confianza otorgado por la UE. Esta última mantiene también la credibilidad. El resultado es, pues, (UE, España) = (1,1).
    2. España no cumple con el 5.8% y el déficit es superior: Sería el segundo incumplimiento tras el 8.51% de 2011 lo que, en términos de credibilidad, sería el peor escenario posible, para los dos jugadores (UE y España). Resultado, por tanto, (UE, España) = (-1,-1).

Una vez establecidas las estrategias de manera muy sencilla, configuramos la matriz de pagos del juego:

ESPAÑA ACATA

ESPAÑA NO ACATA

UE EXIGE

-1 , -1

-1 , 0

UE RELAJA

1 , 1

-1 , -1

Puede comprobarse fácilmente cómo la mejor opción para ambos jugadores coincide con el equilibrio de Nash del juego (1,1) (el equilibrio en estrategias conjuntas). En efecto:

  • Si la UE exige el cumplimiento del 4.4%, lo mejor que puede hacer España es no acatarlo (y eso lo sabe la UE por lo que acabará relajando sus exigencias ya que de otro modo saldría perdiendo).
  • Si la UE relaja el objetivo de déficit, lo mejor que puede hacer España es acatar el nuevo objetivo (y eso lo sabe España por lo que siempre ha mantenido que cumplirá con rigor la consolidación fiscal).

En resumen, aunque la UE ha dejado para el mes de mayo su decisión, los jugadores ya saben cuál será el resultado. España acatará un objetivo de déficit razonable y la UE terminará apoyándolo ya que, conjuntamente, es la mejor y única solución menos mala para los dos.

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