La calle se llena de esperanza
Algo maravilloso está sucediendo en este país. La gente, sencillamente, está saliendo a la calle a decir lo que ya decían en los corrillos, y organizada. A dar un corte de mangas a este podrido sistema. Y a pedir lo que es razonable, lo que es de sentido común. No hay que bucear mucho para encontrar sus demandas y los medios de comunicación no tienen que enredar el tema. Es sencillo pues, entre otras cosas, el movimiento 15M pide:
- Reforma de la ley electoral, que no es otra cosa que pedir eso de “una persona, un voto”, eso que en este país está desvirtuado, pues mi voto no cuenta lo mismo que el de un madrileño, por ejemplo. La ley electoral actual favorece a los dos grandes partidos políticos que son los que se alternan en el poder y que, por esto, no hacen nada para modificarla. Un sencillo análisis con los resultados del 2008 aquí. Los ciudadanos estamos hartos de demagogias y de frases hechas. Si mi voto no vale lo mismo por vivir en Ciudad Real y no en Madrid, que no me venga el que no quieren ni de suplente a decirme que democracia es usar el voto para quitar gobiernos que no están a la altura (claro, se le olvidó decir “y ponerme yo”). Y, si hay que ser sensibles y escuchar, empiecen por garantizar la democracia, una persona, un voto IGUAL.
- Que en las listas electorales no figuren imputados en causa alguna. Al igual que la petición anterior, de sentido común. Los dos principales partidos políticos llevan muchos imputados en sus listas. Más detalles aquí. Tanto que se les llena la boca a sus máximos representantes elogiando las políticas neoliberales alemanas y no copian esto.
- Que lo primero seamos las personas y lo segundo el déficit y que éste es posible pagarlo de otra forma. ¿Tienen que esperar cinco millones de parados? ¿no son la prioridad? ¿quién conforma la prioridad? ¿las bancas alemana y francesa? En democracia, el pueblo es importante, los ciudadanos son importantes, mucho más que el déficit. Renegocien la deuda, hagan caso a los técnicos de Hacienda y saquen la pasta que no les cobran a las rentas altas. Trabajen para el pueblo y no lo ahoguen haciendo pagar a los ciudadanos las consecuencias de una crisis que han alimentado los propios gobiernos, anterior y actual.
Lo que pide la gente del 15M es de sentido común y lo que es de locos es el sistema en el que vivimos, un sistema empobrecido intelectualmente, donde los medios nos tratan como idiotas y donde nos quieren hacer creer que en otra vida estaremos mejor, que ahora toca trabajar, trabajar y trabajar hasta los 67 años y pagar dos veces por la sanidad y la educación, entre otras cosas. No somos el puñetero Matrix, no somos hormigas, somos personas y queremos vivir dignamente, trabajando y disfrutando de la vida y pudiendo elegir EN DEMOCRACIA REAL (1Persona = 1Voto Igual) a quienes tienen que pilotar la nave.
Lo mejor de todo, ver a unos y a otros dirigentes y responsables, sin saber qué hacer, pronunciando frases huecas y con cara de preguntarse si esto no irá a más porque si lo hace, tal vez tengan que revisar lo que dijeron sobre Egipto. Y es que, cuando las urnas se condicionan, el pueblo habla en la calle. Esperanza, esperanza.