Absurdo
La semana pasada el Ejecutivo adelantaba una serie de reformas fiscales (básicamente prorrogar la subida del IRPF e IBI y aumentar los impuestos especiales sobre el tabaco y el alcohol) sin dar mayores detalles y, al mismo tiempo, actualizaba sus propias previsiones de crecimiento a peor (caída del 1.3% PIB para este año y crecimiento del 0,5% para 2014).
Lo que parecía pesimista era, no obstante, optimista ya que este viernes tocaba actualización por parte de la Comisión Europea y ésta se ha saldado con una previsión de caída del PIB para este año del 1.5 por ciento. Tanto peor si en esta previsión no se han tenido en cuenta esas subidas de impuestos que el Ejecutivo español planteaba hace 7 días. Cabe esperar una cifra de caída, por tanto, mayor.
Examinando las declaraciones de unos y otros, pareciera que estamos ante un problema en el que, tras aplicar la reducción al absurdo, llegamos a eso precisamente, al mayor de los absurdos. Explicamos:
Resulta que ahora caeremos un 1.5% pero que esa caída será aún mayor porque el Ejecutivo va a subir los impuestos y subir los impuestos nos hará crecer menos. Eso sí, tendremos dos años más para cumplir con el requisito del déficit y debemos seguir haciendo reformas. ¿Alguien lo entiende? Es totalmente absurdo.
Planteémoslo de otra forma:
- Para crecer tenemos que reducir el déficit (primer axioma de la Troika)
- Para reducir el déficit hay que subir impuestos y recortar gastos (Saldo presupuestario = Ingresos – Gastos)
- Si subimos impuestos y recortamos gastos, la economía no crece
- Conclusión: Hemos llegado al absurdo (Para crecer -> la economía no crece)
En el punto 2 podría hacerse algo. Si logramos que el paro se reduzca, tendríamos menos gasto en subsidios y más ingresos porque esa gente pasaría a pagar más impuestos y cotizaciones. Pero el problema es que sin crecimiento, no hay empleo. Los economistas lo saben perfectamente e incluso se ponen de acuerdo (síntesis neoclásica-keynesiana). Primero debe haber actividad económica (la gente debe disponer de dinero para ir a las tiendas y que éstas vendan y por tanto necesiten gente para trabajar), después podemos hablar de flexibilizar el mercado laboral. Ahora mismo, por más que lo flexibilices (bajada real de salarios aún mayor -ojo, llevamos una bajada del 5.3% en salarios reales- , despido libre, etcétera) la gente no contrata puesto que no hay ventas, ¿para qué contratar si ni yo mismo como autónomo puedo mantenerme? Es de locos. Es absurdo. Esta gente no está en el mundo. Desayunan, comen y cenan en alguna luna de Júpiter.
Además, de nuevo vuelven a mentir todos. Estas últimas semanas nos hemos emborrachado con la euforia que todos los medios daban en llamar “El fin de la austeridad” ¿El fin? Los ajustes continúan. Además de estas subidas de impuestos que van a lastrar el crecimiento, está la reconfiguración de las pensiones (factor de sostenibilidad) para que pierdan poder adquisitivo (es decir, bajen) todos los años y, a la vuelta de la esquina, un recorte de 12.000 millones de euros en funcionarios y una bajada de los salarios reales también del resto de asalariados. ¿Dónde está la austeridad? ¿Son medidas para el crecimiento?
Ahí está la solución. El objetivo no es crecer. Es atender los pagos de la deuda. Así, jamás podremos crecer y jamás podrá salirse de esta situación. Vienen más recortes, esta vez bajo cuerda pero que volverán a lastrar la economía varios años más. Rehn, entre otros, dice que es hora de continuar con las reformas estructurales pero lo que realmente se recorta es el gasto corriente y lo estructural no se toca. ¿Quiere usted reducir el gasto en administraciones públicas? Pues acometan la reforma de las Administraciones Públicas en sus tres niveles. ¿Qué pasa con las 2.500 empresas públicas oficiales que hay de las cuales 1.500 son de Ayuntamientos? ¿Quién trabaja ahí? ¿Qué pasa con el personal eventual de las Administraciones?
Nos quedamos con unos datos, a modo de ejemplo:
Según informe de la OCDE, el gasto per cápita en sanidad en España está por debajo de la media de los países desarrollados y muy lejos del gasto per cápita en Alemania, Francia, Bélgica, Dinamarca, incluso Irlanda.
Según informe de la OCDE, el gasto en educación como porcentaje del PIB y como porcentaje del gasto público total, también está por debajo de la media de los países desarrollados.
En España, existen 2.549 empresas públicas (a las que sumar otras miles que no cumplen estrictamente los requisitos para ser consideradas jurídicamente como públicas), de las cuales 1.449 han sido creadas por las Entidades Locales (ayuntamientos), 857 por las Comunidades Autónomas y 243 por el Estado. No tenemos noticias de que se estén privatizando o cerrando más que algunas pocas (unas 23, ahí es nada) y el personal directivo que trabaja en ellas es personal eventual (un tipo de funcionario sin requisitos ni concurso ni oposición ni méritos académicos, donde su designación es discrecional por parte de la Administración). En 13 años, los Ayuntamientos han aumentado el número de empresas públicas en un 245%
Hagan las reformas estructurales y déjense de engañar a la gente. A este paso, lo único estructural, ya, lamentablemente, es el paro que soporta el país (26%).


